El sector agroalimentario, como muchos otros, se enfrenta a desafíos ineludibles derivados del cambio climático, que se han traducido en un aumento significativo de episodios de calor extremo, caracterizados por las altas temperaturas y una exposición prolongada al sol. Estos episodios plantean riesgos importantes para las empresas y sus trabajadores, ya que no sólo puede verse afectada la producción y el rendimiento de los trabajadores, sino que su salud y bienestar también pueden verse afectados. Ante esta realidad, es imperativo que las empresas adopten medidas y protocolos para proteger a sus trabajadores y garantizar un ambiente laboral seguro y saludable en condiciones de calor extremo.
Elaboración de un Plan de Prevención
Toda empresa responsable deberá realizar un plan de prevención para lidiar con el trabajo ante situaciones de calor extremo. Algunos aspectos importantes a tener en cuenta son:
- Evaluar el riesgo que existe y las condiciones climáticas locales para determinar la probabilidad de cuándo se producirán episodios de calor extremo. Un recurso muy útil son las alertas meteorológicas de AEMET.
- Análisis de las tareas laborales que implican una mayor exposición al calor y/o esfuerzo físico intenso, para así poder priorizar.
- Formación y capacitación de trabajadores (supervisores, mandos intermedios, etc.) sobre los riesgos del calor extremo, sus síntomas y cómo actuar en caso de emergencia. Se deberá establecer un sistema de monitorización y supervisión para que los trabajadores puedan reconocer los signos de fatiga por calor y tomar las medidas adecuadas.
- Adopción de medidas preventivas para garantizar la seguridad y salud de sus trabajadores que deben implementarse en el lugar de trabajo. En la sección 4, enumeramos las principales medidas preventivas.
- Establecimiento de un plan de emergencia y primeros auxilios, que incluya los pasos a seguir en caso de golpes de calor u otras emergencias relacionadas con el calor. Es importante formar a los trabajadores en primeros auxilios básicos.
Es importante que el plan de prevención sea respaldado por el compromiso de la dirección de la empresa, se evalúe periódicamente y se comunique de manera efectiva entre los trabajadores para su participación activa. Es la responsabilidad de la empresa el implementar este plan de gestión y también de los trabajadores de ser consciente del riesgo que corren y acatar con las medidas preventivas.
Identificación de Riesgos y Síntomas
A continuación, describimos algunos de los riesgos principales a los que se enfrentan los trabajadores frente a episodios de calor extremo.
Golpe de calor: condición médica grave y potencialmente mortal ya que el cuerpo no puede regular su temperatura interna. Algunos síntomas: a. Temperatura corporal elevada (incluso superando los 40°C).
-Piel caliente seca y enrojecida, dolor de cabeza intenso,
-Fatiga, hiperventilación, náuseas, vómitos o diarrea.
-Alteración del estado mental, convulsiones, delirio, incluso coma e. La primera manifestación puede ser la pérdida del conocimiento.
Deshidratación: la exposición prolongada al calor extremo podría provocar una pérdida de líquidos, lo que puede llevar a la deshidratación y causar fatiga, debilidad o calambres musculares.
Agotamiento por calor: forma menos grave que el golpe de calor, pero igual de preocupante. Síntomas: debilidad, mareos, sudoración extrema, o pulso rápido.
La exposición prolongada a la radiación solar sin protección adecuada puede tener consecuencias para la salud como lesiones en la piel y ojos o, la más grave, el cáncer de piel. Vídeo del INSS para prevenir las consecuencias negativas a la exposición prolongada a la radiación solar.
Muchas otras como:
-El aumento del estrés físico.
-La fatiga y disminución de la concentración.
-Problemas cardiovasculares y respiratorios.
-Enfermedades relacionadas con el calor a largo plazo.
La exposición al calor extremo sin tomar las medidas preventivas adecuadas aumenta el riesgo de accidentes laborales ya que muchos de sus síntomas pueden aumentar las probabilidades de accidentes laborales.
Es la responsabilidad tanto de empresas como de los trabajadores el asegurarse de que el plan de prevención y las medidas preventivas se están cumpliendo de manera adecuada y, rectificar aquellas que no se estén cumpliendo de manera inmediata.
