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Claves para combatir conflictos laborales con compañeros de trabajo

Claves para combatir conflictos laborales con compañeros de trabajo

En la mayor parte de las actividades laborales se producen desavenencias entre los trabajadores, que pueden llegan a afectar tanto a sus relaciones personales como al rendimiento laboral individual y colectivo.

Para combatir conflictos laborales con compañeros de trabajo y con el objetivo de aportar ideas que contribuyan a la prevención de riesgos laborales en las empresas, hemos elaborado este artículo.

¿Cómo se generan conflictos laborales entre compañeros?

Las causas pueden ser tantas y tan variadas como definan las características de los propios seres humanos. Sea cuál sea el problema, siempre hay que afrontarlo para gestionar la solución del modo más adecuado, recuperar el buen ambiente en el trabajo, e intentar impedir que un conflicto incida negativamente en el desarrollo personal y profesional de los trabajadores. Mucho menos en el equipo de trabajo del que forme parte.

Como principal medida de prevención frente a un problema laboral entre compañeros, lo importante es conocer las causas y evaluar el efecto que puede ocasionar.

Personalidades. Las características de cada persona la definen. Muchas veces un trabajador es conflictivo per se, no se adecua o se siente obligado a convivir en un entorno que considera hostil. Un trabajador vivaz, alegre, dinámico, compartiendo a diario con otro que sea huraño y tosco, en muchos casos es sinónimo de conflicto. Sin más.

Antecedentes. Al coincidir de nuevo dos trabajadores que hayan tenido problemas sin resolver, es muy probable que surja otro conflicto.La conexión del recuerdo vivido.

Mala comunicaciónTrabajar en equipo implica comunicación. Es mejor comentar dos veces un aspecto técnico, por ejemplo, que omitir los detalles intentando dejar en mal lugar a un compañero. Sentirse dolido o desplazado genera conflictos, aunque se haga sin mala intención.

Competencias. Tal vez, el principal motivo de conflicto entre compañeros. Competencia no es lo mismo que competitividad. Una labor que obligue a llevarse a cabo en equipo, y sea solo un trabajador el que se sienta competente y relegue a los demás, puede generar frustración y desprecio.

¿Cómo se resuelven eficazmente los conflictos entre empleados?

Es igual de importante prevenir un problema entre empleados como tener claro cuál puede ser la solución. De hecho, Naciones Unidas a través de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), ha elaborado un protocolo específico dedicado a la prevención para resolver conflictos en las relaciones laborales.

Muchas veces las empresas no toman las medidas preventivas adecuadas, y al percatarse del problema observan también que el ambiente de trabajo se ha deteriorado, e incluso se han visto afectados los resultados de la actividad laboral. Este decálogo resume las medidas preventivas para actuar a nivel empresarial:

  1. Actuar en el momento que se detecte el problema. Cuando aparece un conflicto en la plantilla, no hay que esperar que vaya a más. Un problema no resuelto solo trae problemas mayores y de más difícil solución.
  2. Ejercer amplia empatía. O lo que es lo mismo, intentar ver el conflicto entre empleados desde diferentes puntos de vista. Esto es, psicologia para conflictos laborales. Si participamos de manera afectiva para comprobar una realidad ajena, habitualmente en los sentimientos de otra persona, podremos tomar acciones de mediación de un modo más eficaz. Además, un problema entre compañeros de trabajo, casi siempre, afecta al resto de trabajadores que están a su alrededor. El estrés que genera actúa en todos, y es mejor empatizar –y mediar– en primer lugar, evitando con ello que los otros empleados se posicionen de parte de uno u otro. De no hacerlo, es inevitable que la plantilla se divida.
  3. Reunir a las partes en conflicto. Juntar a losantagonistas al mismo tiempo, no por separado, y permitirles explicar el problema sin interrupciones, es un buen principio para alcanzar la solución. Hacerles conscientes, y partícipes, de que a través del diálogo y la negociación es incluso posible que no haya más conflictos en el futuro. Una buena medida preventiva laboral.
  4. Firmeza. El mediador no debe esquivar el conflicto, ni pretender ser comprensivo. Debe evitar además tener un tono agresivo, y ejercer la objetividad sin posicionarse a favor o en contra de ninguna de las partes.
  5. Intentar encontrar puntos en común entre los empleados en conflicto. Inteligencia emocional y mano izquierda. En resumen, psicología laboral. Es posible que los enfrentados reconozcan que pueden estar de acuerdo en algo y, al detectarlo, contribuya al menos a crear buen ambiente mientras dura la negociación. Sirve incluso para que las partes comprueben que, por grave que fuese el problema, siempre hay una solución para su conflicto.
  6. Ofrecer soluciones. ¿Y si cada uno aporta algo? Una sencilla pregunta demuestra a los empleados enfrentados que –todos– no siempre llevamos la razón.
  7. Centrar el problema. Sin devaneos, sin asuntos ajenos al conflicto, y siempre sin que haya nada personal. Es un problema de trabajo y como tal hay que tratarlo: en el ámbito profesional. Las apelaciones personales o temas en paralelo casi nunca ayudan a resolver un problema definido y concreto.
  8. La profesionalidad antes que la personalidad. Somos humanos, y tanto en nuestra vida privada como pública, el carácter, la personalidad y las características propias nos definen. Es normal que compartiendo nuestras vidas, en el entorno laboral haya diferencias, pero eso no debe afectar ni influir en el rendimiento. Se trata de hacer comprender a las partes que nadie tiene la razón absoluta ni nadie está por encima de otro, sino que es el equipo de trabajo el que tiene que funcionar correctamente.
  9. Si hay acuerdo, dejarlo escrito. Hay gente que opina “yo perdono, pero no olvido”. Para zanjar un problema entre compañeros de trabajo e intentar prevenir que no vuelva a suceder, nada mejor que plasmar en papel (mejor dicho, en el ordenador) la opinión de ambas partes, el histórico, y que cada uno aporte su punto de vista sobre la solución. Así se evita que ninguno sienta que ha vencido y nadie podrá sentirse a disgusto.
  10. El acuerdo con la solución final. Especialmente si el mediador eres tú, empresario o responsable, nunca hay que olvidar el acuerdo alcanzado y las diferentes soluciones que se hubieran obtenido para solucionar el problema original.

Como conclusión, para combatir conflictos laborales con compañeros de trabajo, lo ideal es obtener la solución más conveniente para cada implicado por separado y, sobre todo, la idónea para el devenir favorable de la actividad empresarial y la organización.

¿Tienes alguna duda?